El Poder de las Plantas

Si instintivamente el niño se siente atraído por las flores recolectadas y agrupadas en ramos o en haces, es cierto que todavía le gustan imás las plantas con raíces en las que puede observar su crecimiento y que nota tan vivas como él.
Es conveniente dejarlo frente a frente con ellas a fin de que realice libremente sus experiencias, incluso si éstas son torpes y si la planta sufre con ellas al principio. Hay que preservar al pequeño jardinero de repetidos fracasos y de penosas decepciones guíándole, dándole indicaciones y consejos que le asegurarán éxitos alentadores.
En primer lugar es necesario que el niño tenga la impresión de que las plantas de las cuales se ocupa le pertenecen de verdad. Se convierte así, como dijo Froebel, en «responsable de una acción seria». Pondrá mucha más atención en cuidarlas.
Disponiendo de un rincón para sus «cultivos», las vigila, observa sus necesidades, las alimenta, las defiende, cura sus heridas con precaución, en una palabra, comprende esta cosa maravillosa que se revela en él

Etiquetas: , , , ,

Deja un comentario