Cultivando el Aguacate con nuestros niños

Este fruto de los países cálidos se encuentra aho ra con facilidad en el mercado. Nos llega principalmente de África y de Israel.
Además de su sabor, tiene la particularidad de poseer un hueso susceptible de producir una curiosa planta de piso.
He aquí cómo proceder:
— Lavar bien el hueso del aguacate con agua tibia.
— Colocarlo dentro de un frasco, con la parte ancha del hueso hacia abajo, y mantenerlo derecho con unas piedras o unas ramitas.
— Echar agua tibia en el frasco, sin recubrir el hueso, el cual quedará sumergido solamente en su parte inferior (1/3 de su altura).
— Poner el frasco en un sitio caliente (pero resguardado del sol) y esperar con paciencia, con mucha paciencia.
— Vigilar de vez en cuando y añadir, si es necesario, un poco de agua tibia, pero sin mover el hueso.
— Un día, el hueso terminará por resquebrajarse y se comprobará entonces que sale un tallito con dos hojas verdes.
— Continuar teniendo paciencia.
— En cuanto el tallo alcance unos 12 ó 15 cm. de altura, cortar la mitad del mismo.
— Poner entonces con mucho cuidado el hueso dentro de una maceta muy limpia, llena de tierra hasta la mitad, dejando bien libre el tallo.
— A partir de este momento, regar ligeramente pero con regularidad el aguacate una vez al día, colocándolo a plena luz.
— Cortar sin vacilar los tallos secundarios si crecen demasiado aprisa y parecen frágiles. Finalmente, habrá que tener en cuenta los siguientes consejos:
No desanimarse, pues el proceso puede durar varios meses.
Empezar de nuevo si no se ha tenido éxito la pn” mera vez. Lo mejor es plantar varios huesos al mismo tiempo.

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