Ideas para jardines

La entrada y el centro:
En la entrada o entradas de un laberinto suele encontrarse algún elemento o escultura como advertencia de que algo mágico puede ocurrir al atravesarlas. En el centro se halla el tesoro deseado, protegido por el propio recorrido desorientador del dédalo. También puede ser el lugar de conflicto, donde se van a clarificar las cosas, el encuentro entre Teseo y el Minotauro. El centro es en ocasiones un espacio vacío, infinito, pero en los jardines suele haber algún elemento singular, como un obelisco, un enorme árbol, un elemento escultórico o constructivo -puede tratarse de un quiosco, un belvedere, una pagoda o una torre-, en el cual descansar del aventurado recorrido u observar desde lo alto el trazado.

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