Plantas en jardines
Jueves, 3 de noviembre de 2011Algunos conjuntos de perennes, anuales y bulbos se han venido usando durante un tiempo lo bastante largo para que se los considere clasicos. Una de estas combinaciones, adecuada para un arriate que tenga sol parcialmente, se verá en el plano que se explica en el apartado “Encanto primaveral a lo largo de un camino”, en páginas posteriores. Este diseño une los bulbos clásicos de la primavera (narcisos, rompenieves y tulipanes) a las perennes tradicionales (dicendras, peonías y azucenas) y cubre los espacios con anuales ampliamente conocidas (alegría de la casa).
Para mantener un color determinado en toda la estación, existen varias combinaciones. En la gama del azul al azul purpúreo, se puede recurrir en primavera a los crocos, lirios, ceanotos y anémonas; para principios del verano, a las campanillas, gencianas y hierba de gato; para el verano, a las espuelas de caballero, espliego y lobelia; para finales del verano, al acónito, agerato y áster.
En muchos de los arreglos que se hacen con anuales y con perennes, se integran plantas de follaje llamativo para que sirvan de telón de fondo o llenen espacios vacíos. Una posibilidad interesante es la que brinda el ricino (anual), que crece con relativa rapidez, y alcanza una altura de 2.50-3 m, a la vez que exhibe hojas elegantes, lobuladas, de color verde oscuro. El acanto es una perenne de 45 a 120 cm de altura, que tiene hojas ásperas y muy perfiladas. En el diseño de un macizo de colorido continuo, que se analiza en páginas siguientes, una anual como el coleo se une a perennes como la artemisa o la Hasta. Las especies de coleo híbrido ofrecen una amplia variedad de hojas brillantes, y son ideales para llenar espacios en breve tiempo, pues crecen rápidamente. Las hojas suaves y plateadas de las diversas especies de artemisa suavizan las transiciones entre colores fuertes. Las variedades mas altas se transforman en un buen complemento para las flores de tonos oscuros e intensos, y las de menor altura son excelentes para setos bajos.
Las hojas de Hosta están entre las más independientes y ornamentales de las perennes que toleran la sombra, y van desde las lisas a las de nervaduras muy marcadas, y de los tamaños reducidos a los muy grandes. Su colorido puede ser pleno, en una amplia diversidad de matices, que incluyen el verde amarillento claro, el azul y el verde, ademas de versiones con puntos de tono contrastante. La mayoría de las variedades de Hosta dan flores de tono azul lavanda o blancas, similares a las azucenas, y algunas de ellas tienen fragancias dulces muy delicadas.
También los bulbos brindan el interés y el contraste de su follaje en la composición de un arriate o de un macizo. Sus hojas largas, elegantes y por lo común lisas se diferencian de las de la mayoría de las anuales y de las perennes por su textura y por su forma recta o arqueada. Las hojas lanceoladas del lirio y de la crocosmia son un complemento atrayente para las matas de perennes como la Hosta.









