Archivo de la categoría ‘Confección de Ramos’

Preparacion de las Cestas

Lunes, 8 de diciembre de 2008

LAS CESTAS:
Para bodas, cumpleaños, bodas de oro, etc.
A fin de evitar a aquél al cual van destinadas la Preocupación de la colocación de las flores, se Pueden regalar en recipientes o en cestas.

Con un poco de cuidado, de gusto y, quizás incluso, un poquitín de originalidad, la ejecución de una cesta puede estar al alcance de los aficionados.
Procurémonos en primer lugar un «contenedor» que podrá ser una cesta clásica de pequeño fondo y gran asa o, por qué no, para romper con el estilo «florista», un objeto de cestería ligero o de cerámica, o incluso un sombrero de paja. Lo esencial es conservar bastante humedad a los tallos. En la parte que trata de los «elementos de sostén» (página 15) se enco itrarán consejos al respecto (musgos diversos, arena, etc.). Colocar las flores del mismo modo que para los ramos.
A veces es necesario utilizar tallos especiales (soportes de alambre) para mantener las flores y ramajes en el lugar deseado.
Grandes lazadas de cinta o dj tul harán frecuentemente más agradables estas presentaciones.

La gorguera para fiestas

Lunes, 8 de diciembre de 2008

LA GORGUERA:
Bajo la forma de servilletas o salvamanteles, se pueden encontrar en el mercado tales gorgueras de papel destinadas a presentar pastelería, pero resulta mucho más divertido confeccionarlas personalmente.
— Doblar una hoja de papel blanco (dorado, plateado, o de color adecuado para las flores) en cuatro, después en ocho, luego en dieciséis (véase croquis).
— Cortar la parte exterior redondeada, con diversos dentados.
— Practicar unos pequeños cortes en las aristas.
— Cortar la punta para formar un agujero por donde se introducirán los tallos.
No hay más que fijar la gorguera a las flores para así obtener un ramo romántico.

Como preparar el Ramo para los romanticos

Lunes, 8 de diciembre de 2008

EL RAMO:
Está compuesto por flores de la misma especie (del mismo color o de dos coloridos distintos) o por flores diferentes. Evitar poner más de dos colores. Por ejemplo: nada más que muguete, o bien pensamientos amarillos en el centro y pardos alrededor, o margaritas en el centro y miosotis alrededor.
Cortar los tallos a la misma longitud.
Colocar las corolas en forma de bandeja redondeada bastante apretada, dejando colgar los tallos.
Enrollar un hilo de rafia o un hilo verde alrededor de los tallos. Disimularlo todo con papel aluminio.

Imposoble confeccionar dos veces el mismo ramo

Lunes, 8 de diciembre de 2008

Por otra parte, es imposible confeccionar dos veces el mismo ramo. Las flores frecuentemente se colocan por sí mismas y no son «obedientes». Es necesario tener mucha paciencia y empezar de nuevo varias veces antes de obtener un ramo logrado. Pero cuando se consigue se experimenta una gran satisfacción.
Lo más importante es reflexionar bien sobre la longitud de los tallos, pues a veces bastan dos centímetros más o menos para que todo cambie.
Para doblar las ramas e imponerles una determinada curvatura, dejar la rama en agua y atarle un peso toda la noche. Por la mañana, al quitar el peso, la rama queda doblada.

He aquí algunas ideas de ramos muy distintos. A cada cual le corresponderá elegir el que le gusta y formar uno igual. ¡Buena suerte!

Confeccionando Ramos de Flores

Viernes, 5 de diciembre de 2008

Sabemos también qué cuidados requieren las diversas clases de flores.
Instalémonos para confeccionar ramos diversos, según la temporada y las flores de que dispongamos.
Confeccionar un ramo no es solamente colocar flores en agua para mantenerlas con vida, sino colocarlas armoniosamente teniendo en cuenta su propia belleza, en un jarrón adecuado, poniendo el conjunto en un sitio conveniente para hacerlo resaltar.
Ocuparse de las flores con paciencia y aplicación proporciona una gran relajación, un beneficioso regreso a la calma.
Ante todo es necesario orden, limpieza y atención.
Así, tal y como se ha dicho con anterioridad, empecemos por instalarnos confortablemente con los instrumentos encima de un gran papel o de un periódico extendido, que nos servirá para recoger los inevitables residuos.