Archivo de la categoría ‘Cuentos de Flores’

LA INTIMIDAD DE LAS FLORES

Viernes, 1 de junio de 2012

LA INTIMIDAD DE LAS FLORES

Símbolo de juventud y belleza, las flores resumen la seducción de las plantas haciendo posible la conservación de las especies vegetales, pues son fundamentales en la producción de los frutos.
En ellas se llevan a cabo las etapas esenciales de la reproducción sexual, desde la formación de las células reproductivas hasta la germinación de las semillas, pasando por la polinización, fecundación y desarrollo de la semilla y del fruto.
Con sus colores y formas atraen a los insectos y aves que participan en la polinización, pues como órgano reproductor tienen como función principal facilitar los procesos importantes de la formación y fusión de los gametos o células reproductivas.
Sin embargo, no todas son vistosas ni se reconocen fácilmente, como sucede con las gramíneas. Algunos árboles tienen pequeñas flores verdes, que a veces pasan inadvertidas.
Las típicas están constituidas por cuatro verticilos de hojas modificadas concéntricas, de partes adheridas al receptáculo, o porción ensanchada del pedúnculo floral. Las zonas más externas, generalmente verdes y más parecidas a las hojas comunes, se denominan sépalos, y su conjunto, cáliz. Dentro del círculo de sépalos se encuentran los pétalos, que forman la corola, de colores brillantes, para asegurar el proceso de la polinización. Más hacia el interior de los pétalos, se encuentran los estambres o partes masculinas de la flor. Cada uno está conformado por un delgado filamento, el cual, en su extremo, lleva una antera o saco polínico que contiene los granos de polen.
En el centro de la flor hay un verticilo de pistilos. Cada uno tiene una parte basal ensanchada y hueca llamada ovario y una porción delgada y alargada denominada estilo, que generalmente termina en una estructura achatada o estigma. Este segrega una sustancia húmeda y pegajosa que atrapa y retiene los granos de polen que caer sobre él.
Existen grandes variaciones en el número, posición y forma de las partes de una flor. Si en una sola encontramos sépalos, pétalos, estambres y pistilos, hablamos de una flor perfecta. Si carecen de unos u otros, decimos que es una flor imperfecta.

FLORES DE TEMPORADA DE INVIERNO

Miércoles, 9 de mayo de 2012

FLORES DE TEMPORADA.
Están en plena floración las violetas de Persia, las orejas de oso y algunas variedades de crisantemos.
También están en su esplendor las bulbosas que plantamos en meses pasados.
Retire las malezas con cuidado para no estropearlas, dejándolas despejadas para que puedan lucir toda su belleza.
Es oportuno llevar a terreno definitivo las matitas ya crecidas que tenemos en los almacigos de variedades resistentes al frío.

Flores para el cabello

Miércoles, 15 de febrero de 2012

Para el cabello. El uso de las plantas para el tratamiento del cabello se ha vuelto a popularizar repentinamente.
El lavado en seco es muy aconsejable para cabellos muy grasos, en los que champús demasiado frecuentes no suelen resolver el problema. El mejor champú seco se compone de tierra de batán muy finamente pulverizada, flor de lis, corteza de cuasia, hojas de romero y abrótano. Para un lavado normal, se puede añadir una infusión concentrada de ortigas, romero, salvia, abrótano y aquilea o milenrama a un champú bueno.

PETUNIA

Miércoles, 14 de diciembre de 2011

PETUNIA
(Petunia)

• Precisa mucha agua. Abono una vez por semana. Las variedades modernas resisten cualquier inclemencia climática y no precisan limpieza ni poda.
NUESTRO CONSEJO
Las petunias colgantes son muy vistosas plantadas en la parte frontal de las jardineras o en cestas del techo.
Y ADEMÁS… Otras plantas ávidas de sol son: la caléndula del Cabo, el girasol, la buganvilla, margarita arbustiva, verbenas…

La Florecilla que tenia Sed

Viernes, 26 de diciembre de 2008

LA FLORECILLA OUE TENIA SED

Un pobre «coolie» trepaba por un sendero de montaña, muy encorvado bajo una pesada carga. Y hete ahí que descubrió entre dos gruesas piedras ardientes, una florecilla que se moría de sed. Entonces, a pesar de la carga, se arrodilló y echó las últimas gotas de té que contenía su calabaza encima de la florecilla, a fin de que pudiera vivir hasta la noche.
Después prosiguió su camino.