Archivo de la categoría ‘La Fotosintesis’

¿Que es la fotosintesis?

Sábado, 17 de marzo de 2012

Fotosíntesis
Este proceso fisiológico, conocido también como función clorofílica, consiste en la asimilación de carbono por la planta con la ayuda de la luz solar. Esto, que podría considerarse como un simple fenómeno más de la fisiología vegetal, constituye el punto inicial de la incorporación de la materia inerte a la materia viva; por tanto, gracias a esta función, se crea y se mantiene la vida terrestre.
Con ligeras excepciones, el carbono en forma orgánica natural proviene del dióxido de carbono que se encuentra en la atmósfera o disuelto en los mares. Ese elemento se difunde en las plantas terrestres y acuáticas mediante el intercambio gaseoso que se produce a causa de la penetración en la planta (a través de los estomas) del oxígeno (Oz) y del dióxido de carbono (C02), los cuales llegan a todas las células por los meatos y conductos aeríferos, y de la salida de C02 y vapor de agua (HzO) procedente de la respiración, y de oxígeno producido en la propia fotosíntesis.
Este carbono atmosférico, mediante la acción catalítica de la clorofila y por un proceso bioquímico, se transforma en los compuestos orgánicos básicos, de los cuales se derivarán todos los demás, que son los azúcares o hidratos de carbono, tales como la glucosa y el almidón. El primer aspecto notable de este proceso es que sólo tiene lugar en presencia de la luz y con agua. Además, como ya se ha indicado, la planta capta
y transforma dióxido de carbono y libera oxígeno, y los volúmenes de ambos gases intercambiados son iguales.
La luz retenida por la planta (es decir, captada por la clorofila), correspondiente al espectro solar visible, suministra la energía metaboli-zable, la cual queda en parte almacenada en los productos fotosintetizados, como los mencionados azúcares; más tarde es liberada mediante la combustión producida en la respiración, que se presenta en todos los lugares de la planta donde haya células vivas. Por otra parte, los productos de la fotosíntesis, a partir de los hidratos de carbono, son transformados en los diversos principios orgánicos que componen el ser vivo: grasas, proteínas y ácidos orgánicos son sin lugar a duda algunos de los más importantes que se pueden reseñar.
En el transcurso de millones de años, la fotosíntesis ha permitido a las plantas sustituir el dióxido de carbono atmosférico por oxígeno, hasta conseguir que la riqueza de C02 en la atmósfera sólo alcance actualmente el 0,03 %, cantidad notablemente insuficiente para mantener dicha función en la intensidad máxima posible respecto de la cantidad de luz solar que recibe la planta. Este hecho es importante, puesto que indica que durante largo tiempo la fotosíntesis no puede aumentar el volumen total de materia viva sobre la Tierra. Mientras que los depósitos de carbón, de petróleo y de rocas bituminosas revelan que en tiempos pasados el proceso asimilador era ampliamente positivo con respecto a la destrucción respiratoria de la materia viva, en la actualidad se ha llegado a un ciclo del carbono ligado al del oxígeno con un balance estacionario, que se estima en unos 100.000 millones de toneladas de carbono presentes en la materia viva.
En contraste con lo anteriormente expuesto, la fotosíntesis de los vegetales ha elevado la proporción de oxígeno atmosférico a un 21 %, que equivale a unas 100 veces la cantidad estimada necesaria para mantener el ritmo normal de respiración de los seres más simples (unicelulares). Esto permite explicar en parte el gran desarrollo y evolución de los seres superiores o pluricelulares, pues su sistema interno y líquido de transporte del oxígeno admite una mayor concentración de éste y, en consecuencia, ocasiona un mayor rendimiento energético, lo que evidentemente origina a su vez un mayor desarrollo orgánico gracias a estas condiciones más favorables.