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Lysimachia nummularia

Lunes, 2 de agosto de 2010

Lisimaquia

NOTA PRACTICA
Nombre científico: Lysimachia nummularia,
Nombre vulgar: Jenny reptante.
Origen: Sudamérica y Méjico.
Tipo de planta: Vivaz rastrera.
Clima: Templado. Aguanta bien el sol directo.
Sustrato: Húmedo, arcillo arenoso.
Riego: Abundante sobre todo durante la floración.
Cuidados: Es muy resistente. Necesita un aliono rico en ácido fosfórico, que de consistenica a los tallos.
Multiplicación: Por división de mata o por semilla.
Problemas: Manchas blancas como de pelusa en las hojas, son cochinillas de harina. Por exceso de calor y sequedad las hojas se marchitan antes de tiempo.

Generalidades
La lisimaquia es una vivaz testreta que en eslado silvestre crece en lugares pantanosos, cerca de las orillas de estanques y riachuelos.
Es una especie muy apropiada para cubrir rincones rústicos, delante de arboles, o alrededor de un estanque artificial, en grupos pequeños o grandes, en combinación con otras vivaces de floración estival. Esta planta procede de Méjico y de Suda-mérica. Se introdujo en Europa a finales del siglo XVIII.
Botánica
El periodo de floración de la lisimaquia abarca de junio a finales de agosto. Posee unos talllos hojosos verticales que forman una mata. Cada planta puede alcanzar unos 80 cm de altura. Sus hojas perennifolias y redondeadas miden unos 2,5 cm. Las flores son acopadas y amarillas, de 1-2 cm a lo largo de los tallos. Los pétalos son anchos, en la época de floración adquieren forma de estrella.
Especies y variedades
La especie más cultivada en jardines es la L. nummularia. Una variedad de ésta, es la “Áurea” de hojas doradas, que forma bonitos tapices vegetales incluso en suelos muy secos. La L. punctata tiene hojas lanceoladas, flores acopadas de color amarillo latón de hasta 2 cm de ancho. Otra variedad es la L. clethroides de hojas lanceoladas de 15 cm de longitud. Sus flores son estrelladas, blancogrisáceas, dispuestas en racimos arqueados. Florecen un poco más tarde que las otras variedades.
La L. ephemerum forma matas ordenadas. Sus flores blancas y estrelladas están dispuestas en espigas de 30 cm. Las hojas
son más estrechas, de color verdegrisáceo. La L. ciliata, destaca por sus flores amarillo claro de 2,5 cm.
Exigencias
Se trata de una planta muy resistente que crece en un sustrato arcillo-arenoso. Necesita un abono periódico rico en ácido fosfórico, que de consistencia a los tallos. Los plantitas se despuntan cuando han alcanzado unos 15 o 20 cm. Con un cuchillo o con la uña se corta la extremidad del tallo. Esta operación se suele practicar antes del trasplante definitivo en el jardín. Los retoños que aparecen al pie de la planta antes de la floración, se deben suprimir con cuidado.
Cuidados
En su lugar de origen las lisimaquias brotan en lugares húmedos y pantanosos. Por eso debemos cuidar que el sustrato permanezca húmedo siempre, y reciba abundantes riegos durante el verano. Una exposición al sol o media sombra será suficiente. Aguanta bien las temperaturas altas.
Multiplicación
Se multiplican dividiendo las matas. Los esquejes se cortan de unos 6-8 cm y se deshojan por la parte inferior.
Problemas
Un exceso de calor y sequedad puede provocar que las hojas se marchiten y se desprendan antes de tiempo. Si aparecen manchas blancas de pelusa en las hojas, son las llamadas cochinillas de harina.
Se deben quitar con algodón metílico hasta que desaparezcan.

Plantas jardin

Jueves, 24 de junio de 2010

LA ELECCIÓN DE LAS PLANTAS
Volviendo a las plantas, de febrero a abril hay numerosos bulbos entre los que elegir y son abundantes las variedades de campanillas de invierno. Galanthus elwesii es de las favoritas, con hojas anchas de color verde grisáceo y flores acampadas de pétalos blancos con una marca verde. Hay variedades de Galanthus raras y costosas, sólo propias para coleccionistas, aunque G. caucasicus y G. nivalis con sus variedades son fáciles de obtener. Por lo general se desconoce que hay campanillas de invierno también en otoño, y merece la pena buscar G. nivalis reginae-olgae.
Pueden añadirse a lo anterior los narcisos blancos, desde el diminuto
Narcissus triandrus Albus al espigado tragapán N. Mount Hood. Es posible ampliar la estación floral con N. poeti-cus Acatea y N. recurvus, que durarán hasta el principio de mayo.
Los crocos blancos, como Crocus chrysanthus Snow Bunting, constituyen una buena inversión, ya que en general están menos expuestos a los estragos de las aves; el gran croco holandés Kathleen Parlow es fuerte y muy duradero. Si se emplean como subplantación a una perenne baja, como Geranium sanguineum Álbum, se reducirá el trabajo y se lograrán dos estaciones florales en cada cuadro. Con vistas al otoño, puede también plantarse Colchicum speciosum Álbum, que queda particularmente bien si se presenta a través del follaje púrpura de Viola labradorica, que es a su vez buena cobertera del suelo y tolerante a la sombra seca.
También resulta aceptable el uso en las proximidades de plantas de follaje plateado, como Artemisia canescens. Con ellas puede combinar otras de color blanco variegadas, de forma que el conjunto no esté basado únicamente en las flores. Cornus alba Elegantísima es muy adecuada, aunque necesita abundante espacio (aproximadamente 1,8 x 1,8 m). Es de hoja caduca, al contrario que Rhamnus alaterna Argenteovariegata que, sin embargo, crece más lentamente.
Todas las especies de Philadelphus son idóneas, teniendo en cuenta que algunas, como P. Belle Etoile, llevan una mancha púrpura en la base de los pétalos. P. Beauclerk es de un blanco puro. Casi todas tienen un aroma fuerte y penetrante, que se llega a asociar con los jardines blancos.
Varias de las rosas arbustivas resultan perfectas para nuestro objetivo. Rosa alba Semiplena se emplea con buenos resultados, pero también son merecedoras de ocupar un sitio R. rugosa Blanc Double de Courbert y R. r. Alba entre otras.
Entre las plantas perennes tenemos la enorme Crambe cordifolia (col marina) de hojas flaccidas y que recuerda en floración a un gran repollo; merece la pena dejar los tallos muertos, que en los días de invierno ofrecen un blancor fantasmagórico. Pruebe también Campánula x burghaltii, de un gris gélido, con Phlox paniculata Har-lequin o Norah Leigh, ambas con follaje variegado. Pueden incluirse especies de Phlox lisas de flor blanca, como P. paniculata White Admiral o P. p. Frau A. Buchner.
Verónica virginica Alba tiene un hábito magnífico, erecto, y debe aparecer detrás de la semidoble Anemone x hybrida Louise Uhink o junto a la más alta A. japónica Alba. Vienen a continuación las especies de Hosta, como H. fortunei Thomas Hogg, con buenas hojas blancas y verdes, y H. plantaginea Grandiflora, de flores dobles, blancas y muy fragantes; es ésta la única especie del género que prefiere el sol. Las grandes hojas contrastan bien con el intenso rojo, o blanco en nuestro caso, de Kniphofia uvaria Maid of Orleans, que tiene el inconveniente de ser difícil de encontrar y de establecer, por lo que puede probarse con la nueva K. Little Maid, de color ligeramente crema.
Hacia el final de la estación, las especies de Hibiscus de flores blancas, como H. syriacus Totus Albus e H. s. W. R. Smith, son de inapreciable valor y mantienen el arriate hasta al comienzo de Colchicum.
Pueden probarse muchísimas plantas más, desde el malvavisco de flores blancas hasta los pensamientos blancos de invierno, desde Rosa lon-giscuspis, hasta la rosa floribunda Iceberg. Por detrás o a un extremo del arriate pueden plantarse Potentilla, Staphylea y exquisitos Prunus de flores blancas; Prunus subhirtella Autum-nalis es una buena variedad que florece en invierno y al principio de la primavera en períodos benignos y que, gracias al diminuto tamaño de sus flores, no arroja demasiada sombra sobre el arriate.
Una vez que se haya embarcado en la aventura de un jardín blanco, com-prooará que resulta enormemente interesante y satisfactorio. Con toda seguridad, quedará contenta.

Variedades plantas

Lunes, 21 de junio de 2010

VARIEDADES PARA ELEGIR
A continuación se relacionan algunos arbustos excelentes, fáciles de encontrar y muy adecuados como ejemplares aislados, como cobertores de muro y como formadores de seto. Los valores de altura (primera cifra) y extensión (segunda) definitivas se refieren a ejemplares cultivados como arbustos aislados. Junto a un muro abrigado la altura será normalmente mayor.
P. angustifolia. Hojas verde-grisáceas, con racimos conspicuos de bayas amarillo-anaranjadas que no maduran hasta diciembre y que a veces duran hasta la primavera. 3 x 2,7 m. Se da mejor contra un muro orientado al oeste.
P. atalantioides. Considerado como el mejor cobertor de muros de bayas de color rojo.
P. gibbsíi. Buena para muros sin sol. Los pájaros no suelen comer los frutos. 3,6 x 3,6 m.
Áurea tiene frutos de un amarillo intenso.
P. coccínea. Flores en junio seguidas por bayas rojas. 3,6 x 3,6. Lalandei es quizá la variedad más popular del género. Lleva grandes bayas rojo-anaranjadas que ocultan las ramas. 4,2 x 4,2 m. P. crenulata. Bayas rojo-anaranjadas. 2,7 x 3,9 m. P. Orange Glow. Ramas cuajadas de bayas duraderas rojo-anaranjadas. Adecuada para seto, arbusto aislado o muros sombríos. 2,4 x 3 m. P. rogersiana. Abundante producción de bayas naranja-rojizas. Forma un seto excelente. 2,4 x 2,4 m.
Flava es una variedad con bayas de color amarillo luminoso muy atractivas, que destacan sobre las hojas.
P. Shawnee. Introducida desde América hace relativamente poco. A las masas de flores blancas siguen abundantes bayas entre rojo y naranja, que salen ya en agosto. Buena para muros y arriates. Se dice que es resistente a la roya y la roña. 3 x 3 m.
P. Watereri. Arbusto compacto con masas de bayas de color rojo intenso. Bueno para muros y setos. 2,7 x 3,6 m.

Las plantas

Viernes, 18 de junio de 2010

Las plantas se tratan de forma semejante para hacer un seto. Cuando alcanzan una altura de 20 cm se pin-zan las yemeas apicales para favorecer el crecimiento basal. La operación ha de repetirse más adelante.
Para emplearla como cobertora de muro, lo mejor es plantarla a unos 30 cm de éste y ligeramente inclinada hacia atrás, dirigiendo desde el principio hacia aquél los brotes jóvenes. La razón de esto es que los pies de los muros quedan tan protegidos por los alerones de la cubierta que el agua de lluvia apenas les llega y el suelo se mantiene casi permanentemente seco. En esta posición es importante, antes de plantar, disponer una serie de alambres sujetos con tirafondos terminados en argollas al muro o la espaldera, alambres a los que se atan las ramas nuevas antes de que se estropeen.
Pyracantha puede cultivarse a partir de semilla, aunque debe recordarse que sólo las especies (no las variedades cultivadas) experimentarán una auténtica reproducción. Las bayas maduras se recogen en octubre y se majan para extraer las semillas. Estas se siembran en cubetas sobre un sustrato arenoso o un compost sin tierra y se llevan a una cajonera fría. Cuando los brotes alcanzan un tamaño suficiente como para ser manipulados, se repican a otras cubetas. Por último se trasplantan a macetas de 8 cm que se dejan en la cajonera. En abril o mayo, se entierran en el suelo o en un lecho de turba confeccionado al efecto, ya al exterior. Hacia octubre ya se puede iniciar el trasplante a sus emplazamientos definitivos.
Otra alternativa es cultivar a partir de esquejes de tallo leñoso y unos 10-15 cm de longitud. Se cortan en octubre y se clavan en un lecho formado por una mezcla a partes ¡guales de arena y turba, en cajonera fria. Al final de la primavera o el comienzo del verano del año siguiente se pasan a macetas, que se entierran en un lecho al’ aire libre de tierra o turba. El trasplante de los jóvenes ejemplares se realiza en octubre.

Pyracantha teton

Viernes, 11 de junio de 2010

Todas las variedades se resienten del trasplante, por lo que los viveros suelen vender los ejemplares en maceta. Como se explica en el apartado siguiente, las plántulas y esquejes arraigados se plantan en macetas antes de que pasen a su posición definitiva al exterior. No hay que prodigar muchos cuidados, fuera de regar en tiempo seco, escardar las malas hierbas de alrededor y aplicar una cobertura de compost de jardín, turba, estiércol o lúpulo sobrante en mayo, y con el suelo húmedo. Al ser perennes, los arbustos agradecen una rociada de agua fría al atardecer cuando el tiempo está seco. Cuando se use como planta cobertura de muros, hay que atar regularmente todos los años los brotes laterales entre julio y septiembre. Para favorecer el desarrollo lateral es preciso cortar todos los brotes innecesarios a la altura del tronco del que surgen entre mayo y junio. Si se usa como arbusto aislado, no precisa más poda que la necesaria para conservarlo arreglado y a su tamaño.

Cultivar Pyracantha

Jueves, 10 de junio de 2010

ASI SE CULTIVA
Pyracantha es resistente y tolera casi cualquier medio, incluso se encuentra muy a gusto en zonas costeras. Los ejemplares adultos son muy tolerantes con la exposición, aunque en zonas muy frías es necesario proteger los más jóvenes. La mayoría no se preocupa mucho por la orientación, razón que los hace particularmente valiosos para cubrir muros encarados al norte. Algunas especies, como P. atalantioi-des, florecen en zonas sin sol, animando así con sus flores y bayas jardines urbanos completamente aplastados por edificios altos y en los que no florecería ninguna otra planta. Pyracantha es también muy indiferente a la contaminación y puede por ello emplearse en zonas industriales.
Piden poco al suelo, y florecen casi en cualquiera, con tal de que sea fértil. Pero, sea cual fuere la naturaleza de éste, es preciso asegurar un buen drenaje. Todas las especies crecen más bien en arcilla, siempre que el agua pueda circular libremente y no haya probabilidad de anegamiento. Al igual que con muchos otros arbustos sometidos a esta limitación, puede drenar el suelo cavando una zanja de 45 cm de profundidad y llenándola con una capa de 30 cm de cascotes y otra de 15 cm de suelo superficial. Pyracantha prospera tanto en terrenos calizos como ácidos sin manifestar síntomas de trastornos.

Pyracanthas

Miércoles, 9 de junio de 2010

Un seto de Pyracantha tiene varias virtudes. La primera es que resulta muy barato, porque sólo hace falta un arbusto cada 2,5 m en lugar de cada 45-60 cm, como ocurre con especies convencionales; con el precio de las plantas, es una consideración a tener muy en cuenta. La segunda es que un seto de esta clase no ocupa mucho espacio, porque puede mantenerse recortado a una profundidad inferior a 30 cm. La tercera es que, al haber sido formado el seto con muchos menos ejemplares de lo convencional, la demanda de nutrientes vegetales por parte del suelo es muy inferior; también esto es del mayor interés en un jardín pequeño, que así se verá a salvo de un empobrecimiento excesivo y podrá soportar otros arbustos ornamentales. No obstante, hay que tener en cuenta que formar un buen seto por este procedimiento requiere su tiempo, aunque la paciencia necesaria se ve compensada.

Pyracantha shrub

Martes, 8 de junio de 2010

Para que Pyracantha crezca contra un muro se llevan los brotes laterales horizontalmente a lo largo de alambres tendidos a una distancia de 15 cm o menos y fijos con tirafondos separadores terminados en anilla. Con el tiempo estos brotes se entretejen hasta formar una sólida masa de verdor de al menos 1,5 m a cada lado del tronco. Esta característica da lugar a un excelente y económico procedimiento para levantar un seto en un jardín pequeño. Se construye una valla con postes y alambres separados entre 10 y 15 cm, ya sea en el aire, ya contra una valla de madera preexistente, y se plantan ejemplares de Pyracantha a Intervalos todo a lo largo. Si se llevan cuidadosamente los brotes laterales a lo largo de estos alambres y se cortan los que crezcan hacia adelante y hacia atrás en cuanto aparezcan, se formará el seto con una rapidez sorprendente. Cuando se planten por vez primera los arbustos que han de servir a este fin, es necesario podarlos en aproximadamente una cuarta parte para favorecer el desarrollo de los brotes básales, que deben conducirse horizontalmente lo antes posible para asegurar una buena base al seto.

Pyracantha mohave

Lunes, 7 de junio de 2010

Todas las especies son muy parecidas. Lo más notable son las masas de atractivas flores similares a las de la zarza, de color blanco o blanco-crema, que aparecen en junio y la abundancia de diminutas bayas intensamente coloreadas de unos 6 mm de diámetro que la planta produce durante el otoño y el invierno. Los colores que se encuentran en las diferentes especies y variedades cultivadas son el rojo, rojo coral, naranja, amarillo y amarillo-crema. Es una pena que, a causa de la fuerza que estos colores adquieren en invierno, sean tan pocos los jardineros capaces de apreciar que, como P. atalantioides, crecen hasta 4,5-5,4 m de altura, forman muy buenas pantallas.

Pyracantha coccinea

Viernes, 4 de junio de 2010

EL género Pyracantha pertenece a la familia de las rosáceas y consta de 10 especies de arbustos resistentes perennifolios. Se comprenderá su nombre de «espino de fuego» cuando se haya visto algún ejemplar en invierno, casi como una llamarada de luminosas bayas rojas, o se haya tratado de coger una rama para un arreglo floral y se haya pinchado con algunas de las numerosas y traicioneras espinas que lo cubren. Ninguna otra planta iguala las posibilidades y aplicaciones de Pyracantha en el jardín; su aspecto es agradable y cálido, y ofrece colorido en invierno, cuando todo parece un tanto apagado. Crece relativamente deprisa, algo muy de agradecer en estos tiempos de jardines pequeños en que con frecuencia se presenta la necesidad urgente de cubrir muros o vallas feos, o de formar pantallas para ocultar alguna vista desagradable y aumentar la intimidad del jardín o la casa.