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Espectacular rosal con flores de tonos rosas nacarados

Lunes, 30 de julio de 2012

Detalle de un espectacular rosal con flores de tonos rosas nacarados y hojas de un verde brillante. Se trata de un rosal arbustivo moderno y sumamente vigoroso, de una prolífíca floración de la variedad denominada Marguerite Hilling.

LA PODA DE LOS ROSALES

Miércoles, 18 de abril de 2012

LA PODA DE LOS ROSALES

El rosal, el arbusto regalón que nos adorna el jardín y la casa puede sufrir con el tiempo cambios que los envejecen y afean. La poda tiene por objeto rejuvenecerlo y darle forma según la variedad y la utilidad que queremos obtener, ya sea como arbusto de matorral, cerco, trepadora o de flor de tallo largo para cortar.
Es conveniente realizarla en invierno cuando las matas están en receso invernal o al inicio de primavera si hay heladas en la zona. Se debe exceptuar los rosales treparadores, que debe podarse apenas termine la floración.
La savia va primero a los extremos de las ramas. Los primeros brotes se desarrollan en esos lugares a finales del invierno y si viene una helada posterior pueden ser destruidos.
Si el rosal no ha sido podado, no tiene importancia, pues esos brotes se encuentran en los tramos de los tallos que van a ser eliminados. Si ha sido podado, esos brotes se pueden helar y son los que contamos para el crecimiento y producir la floración en la siguiente temporada.
Conociendo ésto, es necesario no retardar la poda para no cortar las ramas con toda la savia en movimiento y no adelantarse para que los brotes nuevos no reciban la helada que los puede destruir. Si esto sucede, los brotes de más abajo tomarán más fuerza y se repartirán alrededor de las ramas. Este accidente, debilita a los rosales y posterga la floración. Puede ser más grave si se trata de rosales nuevos o de variedades más frágiles.
Por lo tanto, el momento más adecuado para efectuar la poda es cuando la savia comienza a circular, a condición de que no exista riesgos de heladas.
Se debe seguir los siguientes pasos:
1. Eliminación de ramas viejas. Son las de color café, rugosa y que tienen ramas débiles y deterroradas. Esto se hace a ras d el suelo. Si el tronco viejo tiene ramificaciones fuertes jóvenes y vigorosas, deberá hacerse sobre esas ramas.
2. Cortar las ramas que crecen en mala dirección, cruzando a las otras hacia el interior.
3. Eliminar todo el ramaje seco o enfermo hasta encontrar madera sana.
4. Las ramas débiles que deseamos fortalecer deben podarse corto o eliminarse si crecen hacia el centro. Se debe tratar de “esclarecer” el rosal, dejando los brotes que crezcan hacia afuera, haciendo el corte 5 o 8 mm. sobre la yema en dirección diagonal opuesta al brote, de manera que si hiela no se deslicen las gotitas frías de agua hacia la yema.
El tamaño de la poda es proporcional al vigor de las ramas. Una rama vigorosa podrá hacer brotar 3, 4 y hasta 5 ojos, mientras que una débil no lo hará más que en uno. Los ojos son los círculos que están en los tallos, desde donde es posible que brote una yema.
Si una rama débil se deja con más ojos, se condena a debilitarse más aún.
Se debe saber también que la posición de una rama influye mucho sobre el brote de las yemas de sus ojos . Una rama horizontal u oblicua es mucho más propensa a formar yemas de sus ojos, en mayor cantidad que una vertical, sobre la que no brotarán yemas, a veces más que en el ojo de la poda, es decir, aquel cercano al corte.
Estas recomendaciones son generales para todo tipo de rosales, pero las hay más específicas para la distintas variedades, si son arbustivas, de pie alto, trepadoras floribundas o de tallo largo.
Con estas indicaciones estamos seguros que no va a sufrir ningún traspié, y obtendrá lindas flores en la próxima temporada

Rosa

Sábado, 9 de enero de 2010

El nivel más alto lo componen dos especies muy queridas por todos, la rosa y la glicina o Wisteria sp., esta planta trepadora se emplea mucho en jardinería.