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Cuidados en jardin

Jueves, 2 de septiembre de 2010

Suelo
ENLOSADOS Y GRAVILLA
• Reduce el césped al mínimo y echa mano de otras alternativas. Opta por pavimentos y atenazados, pero huye del cemento, que en verano se calienta mucho. Recurre a adoquines, hormigón, pizarra, cubiertas de madera…
• También te aconsejamos el uso de la gravilla de   río.   Actuará  como
obstáculo para las malas hierbas y las plantas suculentas prosperarán bien. • Y si quieres tapizar el terreno con especies vegetales, nada mejor que las plantas perennes cubresuelos. Planta al sol Carpobrotus, Crassula o Sedum spurium y obtendrás un suelo colorido. ¿Su única limitación? Evita pisarlo demasiado.

Equipamiento
AGUA PARA REFRESCAR EL AMBIENTE
• No puede faltar, ya que alivia la sensación de sequedad, a la vez que le añade movimiento. Haz un hueco a estanques, fuentes y piscinas.
• Frente a la persistente radiación solar acude también a toldos de lona, sombrillas y cenadores, que convertirán al
lugar donde los instales en una fresca y agradable zona de descanso. • Si quieres decorar el jardín o el porche con bellas macetas, recurre a los materiales tradicionales, como piedra, terracota o cerámica, fáciles de mantener y muy bellos.

Riego
ACOLCHA… Y SERÁ MÍNIMO
• Realiza un buen drenaje. Para ello, cava zanjas, llénalas con grava y haz terraplenes. Otro truco consiste en instalar un acolchado con acículas de pino, serrín, paja…, que impedirá que el agua se evapore y te ahorrará riego.
• Planta a principios de otoño. Las raíces tendrán tiempo de acomodarse durante el invierno y las especies se enfrentarán mejor al verano. Siembra en grupos tupidos para crear microclimas que humedezcan el ambiente.
• Por poca agua que caiga, proporcionará humedad para todo el año. Prevé la construcción de un aljibe que recoja la de la lluvia y evitarás riesgos de abastecimiento.

Jardin cuidados

Miércoles, 3 de marzo de 2010

A continuación se mide, con un reloj, el tiempo que emplea el agua en traspasar completamente hasta los recipientes colocados bajo los embudos y se toma nota de los resultados. Siempre se comprobará que el agua se filtra más rápidamente por el embudo A, es decir, el de la arena, y más lentamente por el embudo B, es decir, el de la arcilla.

La velocidad de infiltración del agua por el embudo C, el de nuestro terreno, será en cualquier caso intermedia entre los valores hallados en los 2 primeros casos.