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Las Orugas como plaga en la Jardineria

Viernes, 27 de marzo de 2009

Orugas.—Se llaman así a las larvas de mariposas diurnas (Pinpintos, isocas, etc.) o nocturnas (nochielas). Estas últimas por lo general son las más temibles. Las orugas se alimentan de yemas, hojas, tallos tiernos y, por lo común, de todos los órganos aéreos de las plantas. Poseen aparato bucal masticador y esa característica hace que las plantas atacadas presenten perforaciones en las hojas, y sus tallos roídos. Cuando los ataques son intensos los vegetales se debilitan y mueren.
Los sistemas empleados para dominar este tipo de plaga se basan en las pulverizaciones con insecticidas arsenicales, tal como la fórmula  6 que se indicó en el Capítulo anterior.
Existen algunas orugas que se desarrollan dentro de los botones florales y que se alimentan de ellos. Si los ataques no son tan graves como para provocar su aborto, la floración será defectuosa y deformada. Para controlar a esta plaga será preciso inspeccionar minuciosamente a las plantas y librarlas de los parásitos. Cuando este procedimiento se haga muy engorroso, pueden ensayarse los espolvoreos de los botones florales con insecticida a base de D.D.T., Gamexane, etc.

Insecticidas para pulgones y guzanos blancos

Miércoles, 25 de marzo de 2009

La aplicación de estos insecticidas puede hacerse de dos maneras: pulverizando las plantas, o bien introduciéndolas en un baño del insecticida durante algunos segundos. Veinticuatro horas después de la aplicación del insecticida será necesario lavar a las plantas con agua pura, proyectada fuertemente con una jeringa o un pico pulverizador apropiado.
Los pulgones son también muy sensibles a todos los insecticida» modernos que se aplican en forma de espolvoreo. Este tratamiento estaría especialmente indicado para los cultivos que se realizan en cajoneras, camas calientes, etc.  Gusanos blancos.—Incluímos aquí a todas las larvas de ciertos cascarudos que, viviendo bajo la tierra, se alimentan de las raíces de los vegetales cultivados. Los síntomas que sufren las plantas atacadas son casi siempre los mismos: Las plantas languidecen, amarillean y mueren sin que pueda observarse anormalidad alguna en sus órganos aéreos. Si se extrae del suelo con cuidado una planta enferma y se estudia detenidamente, tanto sus raíces como la tierra que las rodea, se advertirá sin duda alguna cierta cantidad de gusanos blancos de aspecto similar entre sí, aunque con diferencias de tamaño.