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El césped

Lunes, 21 de febrero de 2011

Para el césped:
Hora de mantenerlo bien corto, libre de yuyos, extrayéndolos completamente, o bien utilizando herbicidas. Fertilice el suelo con salitre de Chile (250 grs por cada 10 mts cuadrados) dos veces cada 15 días con el césped seco, riegue después. Si quiere renovarlo o arreglar zonas peladas, pruebe con panes de gramillón o bermuda, o si se anima con siembra directa. En este caso utilice semillas con mezclas de especies esparciéndolas creando una capa continua, cubriéndola luego con mantillo en un grosor no mayor a un centímetro. En ambos casos, previa siembra, debe retirar la superficie que quiera sustituir, agregando una mezcla de arcilla y mantillo, apisónela ligeramente. El espesor de tierra eliminado dependerá de su elección: siembra directa implica llegar a ras del resto del jardín, los panes requieren dejar un escalón de igual tamaño que el que se colocará. En cuanto al mantenimiento general del pasto, riega y corte aumentarán en frecuencia según vayan aumentando las horas luz y la temperatura.

Suelo EN ESTA ZONA ESTÁ PERMITIDO EL CÉSPED

Jueves, 23 de septiembre de 2010

Suelo
EN ESTA ZONA ESTÁ PERMITIDO EL CÉSPED
• Gracias a la elevada pluviometría de la zona el riego se reduce a la mínima expresión, aunque en verano deberás efectuar aportaciones moderadas. Mantente en guardia ante las malas hierbas.
• Intercala caminos y accesos en una pradera demasiado extensa. Las losas de granito u hormigón, anti-
deslizantes, van bien en los climas lluviosos y dan al jardín una sensación de calidez y elegancia. • Asimismo, la implantación de macizos de especies tapizantes y cubresuelos (hiedra, brezos, hebes, etc.) es una solución muy efectiva para reducir el mantenimiento de grandes superficies.

El césped en septiembre

Martes, 15 de junio de 2010

El césped en septiembre
Septiembre es tiempo de aire libre y de volver al jardín… que. si bien no abandonamos, dejamos un poco de lado durante el invierno. Sepa cómo comenzar a preparar el césped para poder disfrutarlo durante los días de calor.
• Es posible aflojar la llamada ‘capa de fieltro’ con un rastrillo. Al hacerlo, la hierba encontrará el espacio que necesita para poder crecer. Además, así se airea el suelo y las raíces se desarrollan mejor.
• Si el césped creció demasiado, no hay que cortarlo demasiado: una altura de 4 a 5 cm. es la ideal.
» También es buen momento para esparcir sobre nuestra ‘alfombra verde’ una capita de compost (de 1 cm. como máximo) que penetrará en el suelo cuando reciba lluvia.

Aprendiendo a cultivar el Césped

Lunes, 2 de febrero de 2009

La roturación del suelo deberá ser prolija y realizarse en un espesor no menor de 30 centímetros. Tratándose de aradas deberán realizarse en número de dos (cruzadas) aprovechando la segunda para incorporar al suelo abonos orgánicos en la proporción que sea necesario. Transcurrido un plazo prudencial se practicarán dos rastreadas cruzadas, y unos días antes de la siembra o plantación se repetirán para dejar la superficie bien desmenuzada y libre de malezas.
La elección del césped a emplear es una de las tareas de mayor responsabilidad, dependiendo ella del uso que se le dará al campo, de su exposición y situación, de las posibilidades que existan para cuidarlo, etc. Según sea el caso, puede em plearse una u otra de las especies nombradas en post anteriores, pero no conviene nunca elegir una sola espacie.  Lo más indicado será la adopción de una mezcla racional de pastos, vale decir, de las llamadas “Lawn Grass”, pues de esa manera quedan aseguradas las cualidades de cada una de las especies que la integran.

Conociendo a nuestro amigo el Cesped

Lunes, 2 de febrero de 2009

Llámase por lo general “Césped” a una masa verde constituida principalmente por gramíneas especiales cuya prind-pal misión es la de cubrir espacios de tierra para alfombrarlos. Nosotros haremos extensivas la palabra a todos aquellos vegetales, Gramíneas o no, que pueden cubrir espacios de tierra o tapizar el suelo, formando así masas verdes o praderas que reúnan a un mismo tiempo condiciones de decoración y de comodidad.
De acuerdo a lo dicho, los céspedes pueden ser clasificados en dos categorías principales: Céspedes verdes y céspedes de flor. Podríamos incluir a una tercera categoría, que sería aquella que reúne a las dos nombradas. Entre los céspedes verdes pueden hacerse a su vez dos categorías: 1) los que admiten ser pisados, y 2) los que no lo admiten.