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El Poder de las Plantas

Viernes, 26 de diciembre de 2008

Si instintivamente el niño se siente atraído por las flores recolectadas y agrupadas en ramos o en haces, es cierto que todavía le gustan imás las plantas con raíces en las que puede observar su crecimiento y que nota tan vivas como él.
Es conveniente dejarlo frente a frente con ellas a fin de que realice libremente sus experiencias, incluso si éstas son torpes y si la planta sufre con ellas al principio. Hay que preservar al pequeño jardinero de repetidos fracasos y de penosas decepciones guíándole, dándole indicaciones y consejos que le asegurarán éxitos alentadores.
En primer lugar es necesario que el niño tenga la impresión de que las plantas de las cuales se ocupa le pertenecen de verdad. Se convierte así, como dijo Froebel, en «responsable de una acción seria». Pondrá mucha más atención en cuidarlas.
Disponiendo de un rincón para sus «cultivos», las vigila, observa sus necesidades, las alimenta, las defiende, cura sus heridas con precaución, en una palabra, comprende esta cosa maravillosa que se revela en él

Consejos para las Flores Recolectadas

Viernes, 5 de diciembre de 2008

Recolectadas, compradas o recibidas, las flores, cuando entran en la casa, deben ser cuidadas. Es necesario ocuparse de ellas, hacerlas durar el mayor tiempo posible.
Por el momento no nos ocuparemos de su presentación. Más adelante veremos cómo ofrecerlas y cómo arreglarlas en un jarrón.
FLORES RECOLECTADAS:
No está prohibido recolectar flores en la naturaleza, en donde crecen libremente, pero en ningún caso hay que destruir los cultivos, convertir en estéril el paraje en donde crecen o dañar los árboles y demás plantas. Para recolectar hay que seguir un procedimiento.
Si a todo lo largo del camino, en la campiña o en el bosque, habéis recolectado flores sin precauciones, seréis los primeros decepcionados ya que, al llegar a casa, se habrán marchitado.
Lo primero que hay que hacer para reanimarlas es sumergirlas totalmente si es necesario, flores, hojas y tallos incluidos, en el agua de un gran recipiente. Cuando las plantas se enderezan se podrá entonces confeccionar el ramo.