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La tierra

Sábado, 6 de marzo de 2010

Cada submuestra se extrae a una profundidad de 20-25 cm, y debe mezclarse a continuación cuidadosamente con las demás. Al final, de la tierra obtenida, se separa una parte de unos 500 g de peso, más que suficiente para realizar el análisis. Ésta constituye la muestra final que hay que proporcionar al laboratorio. Hay que tener el cuidado de extraer piedras y guijarros, porque el análisis sólo se hace de la tierra fina. La extracción debe realizarse en varios puntos, excluyendo en todo caso los márgenes del campo que, por lo general, tienen una composición física distinta de la media.

El Bonsai, jardineria en miniatura

Lunes, 19 de enero de 2009

Si realmente no se dispone de sitio para hacer vivir plantas en un piso demasiado pequeño, siempre es posible tener un jardín miniatura, como los que hay en el Japón.
Para un europeo, se puede traducir la palabra (bonsai) por (jardinería en miniatura).
El «bonsai» es de origen chino, pero sobre todo es en el Japón en donde se practica este arte.
Colocados en unas macecitas planas, los árboles enanos son objeto de atentos y duraderos cuidados. Pueden vivir numerosos años y se transmiten de padres a hijos.
La maceta representa la tierra. Por consiguiente no deberá ser de color violento sino gris, marrón, azul pizarra, pardo púrpura o verde negruzco. Con mayor frecuencia es rectangular, de 30 x 40 cm. aproximadamente, pero las hay de más grandes y de más pequeñas.
La falta de profundidad no permite que las raíces se alimenten en abundancia, Ja planta no crece y no obstante da la impresión de ser muy vieja.
Hay que regar varias veces al día, pero cada vez en muy pequeña cantidad, con un cuentagotas para los más pequeños.

Higiene y Aseo en la Jardineria

Lunes, 29 de diciembre de 2008

HIGIENE Y ASEO:
Es muy importante cuidar de la limpieza de las macetas, de los cubre-macetas y de las plantas.
Lavar las hojas es indispensable para desembarazarlas del polvo.
A veces es necesario pulverizar un insecticida para destruir los parásitos, o un desinfectante en el caso de ciertas enfermedades. Pero esto es relativamente raro si las plantas están bien cuidadas.
Observarlas con frecuencia. Procurar descubrir la causa de los cambios sobrevenidos. Si la tierra se pone demasiado compacta, rascarla con ayuda de una pequeña horca o de un tenedor viejo a modo de rastrillo.
Colocar rodrigones siempre que sea necesario.
Finalmente, si se quiere que las plantas estén todavía más bonitas y más brillantes, utilizar para lavar las anchas hojas del ficus, por ejemplo, un trozo de algodón hidrófilo empapado de leche cruda, de cerveza o de productos especializados (de venta en las floristerías o establecimientos de horticultura).