Tierra jardin
Sábado, 13 de febrero de 2010Si el cerezo se injerta en patrones tradicionales, muy vigorosos, la roturación se realiza hasta 120 cm de profundidad. Si, por el contrario, se emplean patrones reductores, no hay que llevar el labrado más allá de los 60-80 cm. Además, antes de la plantación en campo abierto es necesario trabajar el terreno con la azada y el rastrillo para desmenuzar los terrones e igualar la superficie.
