Entradas con la etiqueta ‘Como secar en Jardineria’

Como secar liquenes, remajes y abetos

Viernes, 12 de diciembre de 2008

LIQÚENES:
No es necesario dejarlos secar. Para la recolección preparar unos soportes (cajas, bandejas, trozos de corteza, etc.).
RAMAJES:
Planchar las hojas de arce, avellano, castaño, haya o roble con una plancha tibia, a través de un papel de seda.
Hacer unos pequeños cortes en las ramas o en los tallos. Después dejarlas en remojo durante varios días en una mezcla de agua y glicerina (1/3 de glicerina y 2/3 de agua).
ABETO:
Recubriendo la pinocha y pinas con productos vendidos en pulverizador (spray) en el mercado, se obtienen efectos de nieve muy logrados.
RAMAJES SIN HOJAS O MADERAS FLOTANTES:
Son utilizables tal y cual están, después de haber sido limpiados, secados, y hasta pintados al encáustico.
No obstante también pueden recubrirse, después del secaje, con el pincel o la bomba de lacas de cualquier color. Pero habrá que tener cuidado de no caer en el mal gusto, no abusando de los dorados ni de los tonos agresivos. Lo mejor es conservar la apariencia natural.

Como secar cañas y aneas, lunaria y musgos

Viernes, 12 de diciembre de 2008

CAÑAS Y ANEAS:
Pulverizar con laca para el cabello las grandes cabezas color marrón de las aneas a fin de impedir que se desmoronen, o recubrirlas con una capa de barniz incoloro.
También podrán pintarse con dos capas de «goua-che» a la que se habrán añadido unas gotas de secante. Se podrán así decorar con unos pequeños círculos, pequeños cuadrados, líneas quebradas o espirales.
LUNARIA:
Quitar las dos membranas que recubren las silicuas en forma de dejar a la vista la parte nacarada.
MUSGOS:
Hacer unos paquetes bien apretados, atados en haces. Dejar secar. Cuando se quieran utilizar, dejar en remojo por lo menos durante tres horas para dar de nuevo vida y color.

Como secar algunas plantas de Jardineria

Viernes, 12 de diciembre de 2008

Para conservar o prolongar la duración del maíz, avena, trigo, centeno, ajo, inmortales, belesas, cardos azules, cañas coloquíntidas, pinas y otras plantas que se recolectan en el campo o que se compran en el mercado hay que empezar por hacer una selección.
Después de haber quitado las pequeñas hojas inútiles, atar la cosecha en pequeños ramos, preferiblemente con rafia, y colgarlos en un sitio bien seco y oscuro, boca abajo. Esto es muy importante.
Lo mejor es dejar las plantas así hasta su utilización.
Sin embargo, si se carece de sitio, guardarlas, cuando están bien secas, en unas cajas en las que no penetre luz, pero en las cuales se habrán abierto unos agujeros de ventilación.