Entradas con la etiqueta ‘terreno’

El Terreno

Sábado, 24 de abril de 2010

Las dos funciones principales que desempeña el terreno en su relación con las plantas, el anclaje y la nutrición, también pueden llevarse a cabo mediante otros medios sustitutivos. Respecto a la función mecánica (es decir, el anclaje), pueden emplearse:
Estructuras como estacas, cañas o cables, denominadas rodrigones o tutores, que permiten asegurar y sostener las plantas durante su crecimiento. Los rodrigones se emplean para las plantas trepadoras, como muchas variedades de judía, y para las muy delicadas, que son incapaces de sostenerse por sí solas como, por ejemplo, la vid. Respecto a la función nutritiva, pueden emplearse:

-Elementos nutritivos, que se proporcionan en soluciones a las hojas o sobre el terreno, efectuándose el llamado abono foliar o radicular.
-Agua: las raíces pueden sobrevivir, además de en el terreno, en el agua, de donde obtienen las sales minerales necesarias para su crecimiento (cultivo hidropónico).

Terrenos

Domingo, 28 de febrero de 2010

A continuación se describen los métodos principales, partiendo de los más prácticos. Hay un método muy sencillo, aunque más bien aproximado, para realizar una primera valoración de la textura del terreno. Consiste en coger con la mano un puñado de tierra, apretarla y después dejarla resbalar por la palma de la mano. Para obtener resultados válidos hay que evitar que el terreno esté demasiado seco ni excesivamente húmedo.  El terreno resbala velozmente por la palma de la mano y desaparece sin dejar partículas residuales sobre la misma. En ese caso, el terreno es suelto.

Tipo de terreno

Sábado, 27 de febrero de 2010

Al conocer las características del terreno se pueden elegir las especies y las variedades más adecuadas para el cultivo. Además, si el terreno presenta algún defecto en sus características físicas es posible mejorarlo, dentro de ciertos límites, realizando las oportunas actuaciones.
Hay diversas técnicas para valorar las características físicas del terreno: algunas requieren de sencillos experimentos prácticos, que pueden llevarse a cabo fácilmente en casa; otras, por el contrario, se basan en análisis de laboratorio.