Archivo de la categoría ‘Jardineria’

Consejos de jardineria

Lunes, 14 de noviembre de 2011

Tutores para plantas
En los arriates y macizos, se aplican tutores a las plantas que no pueden soportar el peso de su follaje, como suele ser el caso de la peonía, el áster y el crisantemo, o las que tienen un solo tallo alto, por ejemplo la malva real o malvarrosa. En la primavera, antes de que las plantas se vuelvan demasiado altas y pesadas, se las rodea con estacas de bambú pintadas de verde y hundidas profundamente en tierra; a distintas alturas, se entrelazan y atan trozos de cártamo o de algún cordel resistente; la planta crecerá entre los elementos del soporte y lo irá cubriendo con su follaje.
Otro método de apoyo de aspecto natural es el que se obtiene con ramas bifurcadas de entre 40 y 50 cm de longitud, tal vez provenientes de la poda de los frutales, hecha a principios de la primavera. También en este caso se hunden las ramas en la tierra formando un circulo cuando la planta que se quiere tutelar tiene unos 20 cm de altura: el resultado es una especie de jaula informal que dará protección durante el crecimiento.
Por supuesto, existen apoyos y sistemas de protección ya hechos en los comercios especializados, donde se pueden comprar tutores circulares o eslabonados, hechos con alambre grueso.
Para apuntalar una planta de tallo único, se coloca el tutor a unos 3 cm del tallo, bien hundido en tierra, y se ata la planta a él en dos o tres puntos, dejando espacio para permitir el movimiento. Una alternativa es la de un seto de plantas fuertes no muy altas que pueden dar apoyo a sus vecinas más débiles.

Jardines regionales

Lunes, 17 de octubre de 2011

Jardines regionales
Los diseños de este tipo de jardín reflejan el clima y las condiciones de crecimiento locales. Recurren a las plantas nativas más adecuadas para el medio y a elementos estructurales, como muros y arreglos de agua, que atemperan los efectos del clima.
Los jardines del tipo desértico prosperan en condiciones extremas de sequía y calor. Un desierto no es caluroso sino seco, con un promedio de lluvia de menos de 25 litros anuales. Las plantas crecen a poca altura y los árboles están muy espaciados para conservar el agua. En un jardin de esta clase se ven plantas como la chumbera o tuna, el ocotillo (Fouquieria splendens) y las yucas. Entre los árboles, el algarrobo, la acacia y el olivo, cuyas profundas raices principales se extienden hasta los acuiferos profundos, dan una sombra fresca. Los muros altos y los enrejados filtran los rayos solares, y contribuyen a moderar el calor y la luminosidad.
El jardin mediterráneo es una variante del jardin desértico. Nació en el clima árido de España, norte de África y este del Mediterráneo, y pasó sin dificultades al sureste de América del Norte. Armoniza con las casas estucadas o encaladas de estilo español, y suele estar recogido en un patio o en un atrio. Sus plantas destacan por su exuberancia; es el caso de árboles tropicales y aromáticos, como los cítricos, el plátano y la palmera, que a menudo rodean una fuente central. Las trepadoras -jazmines y buganvillas- cubren las paredes, y los heléchos, hibiscos, adelfas y aves del paraíso se cultivan en tiestos y arriates.

Los jardines japoneses

Jueves, 13 de octubre de 2011

Los jardines de inspiracion japonesa
El estilo japonés suma algunos rigores de la formalidad y la asimetría de la informalidad; en él, las formas naturales se controlan para obtener un efecto exquisito: una roca se sitúa de un modo especial, un árbol se poda para que se proyecte delicadamente sobre un estanque con peces, el curso sinuoso de un arroyuelo se reproduce en las curvas de un sendero.
Las plantas y los materiales de construcción de un jardín japonés reflejan la atención especial a los detalles y, en general, responden a una escala pequeña. En cambio, se subrayan la textura y las formas de las hojas, las rocas y la madera, con ocasionales manchas de color.

Fotos de jardines

Lunes, 10 de octubre de 2011

Jardines formales e informales
Una casa con un diseño marcadamente clásico exige los ejes robustos y los puntos focales bien definidos de un jardin formal, con materiales como el ladrillo o los bloques de piedra. Los jardines formales tienen una estructura geométrica, cuyas líneas rectas, curvas sencillas, ángulos precisos y bordes limpios transmiten la sensación de formalidad. Las plantas se disponen con cierto artificio escénico. Los elementos de un diseño formal son las líneas rectas y la curvas, los pares dispuestos en simetría especular que constituyen un elemento central, una cobertura hecha con una única planta y la poda ornamental. A pesar de esta rigidez, existe una gran variedad, pues en este estilo se incluyen jardines de rosas y de hierbas aromáticas, arriates de flores dispuestos como mosaicos, jardines acuáticos que reflejan el cielo en otro tipo de simetría, y espacios vallados para cultivo de hortalizas (huertas). El trazado básico es de fácil lectura, y se mantiene visible aun durante el invierno.
Si la formalidad se acepta sólo hasta cierto punto, es posible suavizarla con la cascada de una glicina o un rosal trepador junto a una pared, o bien unas herbáceas perennes cuyas ramas interrumpan un seto recto. Este modo de suavizar lo formal se convirtió en la base del jardín inglés clásico del cottage, una típica mezcla encantadora e informal de plantas de flores (fanerógamas), anuales y perennes, distribuida en un espacio bien definido.
En la época colonial, las casas americanas teman jardines similares a los de los cottages ingleses, con una gran variedad de plantas de flores en un bonito conjunto irregular a cada lado de la puerta de entrada y delante de la fachada. Hoy el estilo predominante de los jardines delanteros estadounidenses es una versión más estructurada, con líneas irregulares y curvas, de aspecto natural. Pero no se trata de un jardín descontrolado. Este estilo cuenta con arriates bien definidos que forman un diseño preciso; los grupos de plantas, en general asimétricos, están bien equilibrados. Con ladrillo, piedra y cemento -que son los materiales de las casas- se construyen los caminos y las cercas.
Los ejes y los puntos focales de un jardín informal son más sutiles y los trazados menos regulares que los de un diseño formal. Pueden estar presentes en el terreno, y sólo necesitan una pequeña ayuda para destacar. Un punto focal puede obtenerse abriendo un claro en una línea de árboles, y el eje que conduzca hasta allí sería una fila de arbustos plantados a espacios irregulares.
Además, el mecanismo de configurar un punto focal con una discontinuidad será más natural que los que se usan en los jardines formales Por ejemplo, en lugar de poner dos arbustos podados con idéntica forma a cada lado de un punto focal, se puede lograr un equilibrio informal con una pequeña conifera y una mata de hojas flexibles a un lado y una gran piedra al otro. Los dos volúmenes tendrán un peso visual equivalente, pero sus texturas y formas serán bien distintas.

Jardines

Domingo, 9 de octubre de 2011

Una arcada que no lleva a ninguna parte
Vemos varios recursos visuales en este jardín: colores brillantes y follaje grande en primer plano, simetría especular para destacar el punto focal del arco y un espacio cubierto de césped y con forma apuntada. Todo sugiere un espacio amplio que comunica con un bosque, aunque en realidad termina tras una fila de abetos.

Jardines grandes

Sábado, 8 de octubre de 2011

Esquemas naturales
En el caso de jardines que son una versión decorativa del paisaje natural, es lógico que al diseñarlos se busquen en la naturaleza las formas básicas. Una de éstas es el arroyo serpenteante. Una curva cerrada se repite varias veces y en ocasiones incluye matas de vegetación por el lado exterior de cada arco, o bordea una islilla del arroyo. En un jardín, esta forma se puede aplicar a los caminos, los arriates e incluso a una terraza, explanada o patio, reproduciendo el lugar natural en el que un dique ha convertido al arroyo en un estanque.
En el mundo natural son raros los cercos o límites rígidos, y lo más habitual es que las zonas de textura contrastante se fundan unas con otras. Se puede tener en cuenta este hecho y hacer que el borde de un patio se pierda en un espacio cubierto de césped, por ejemplo, usando lajas iguales a las del patio para hacer un camino entre la hierba; o bien en el lugar en que empieza un bosque, se puede plantar un grupo de árboles para que sirva de entrada al bosque natural.
En la naturaleza, las plantas y las piedras suelen estar apiñadas. Se puede hacer esto mismo en el jardin, poniendo varios árboles en un punto focal, plantas perennes en un arriate, piedras en un jardín de rocas o bulbos aclimatados entre el césped. Cada grupo se expandirá y, por fin, llegará a estar en contacto con los demás.
Por último, en la naturaleza las plantas crecen hasta distintos niveles. Esto determina un esquema más o menos estratificado que se puede imitar en el jardín. Los árboles altos crearán un nivel superior o bóveda; debajo de esta bóveda se pueden plantar árboles más bajos y arbustos que prosperen a la sombra, típicos de un sotobosque. En el nivel inferior estarán las flores y las hierbas que sirven como cobertura. Este diseño ofrece una gran unidad y armonía interior.
Un jardín puede tener ciertas cualidades estilísticas, tal como una casa. Los estilos tienen connotaciones históricas, pero también están sujetos a las influencias de las especies regionales y de las condiciones de crecimiento. Primero: hay que mantener la armonía entre los estilos del jardín y de la casa; segundo: se deben considerar el clima, el tipo de suelo y la configuración del terreno. En los jardines, a lo largo de los años, muchos estilos populares desarrollaron los rasgos específicamente basados en las condiciones ambientales.
Sin embargo, el estilo elegido no debe ser resultado exclusivo de consideraciones prácticas. Tu gusto, tu sentido estético y tus ideales de belleza son los elementos que harán del jardín un sitio exclusivamente tuyo. Por lo tanto, se pueden yuxtaponer estilos diversos en un jardín para connotar facetas de la personalidad y los intereses de cada uno y para crear contrastes estimulantes. Los tipos que se citan a continuación sólo pretenden dar una idea de las variadas posibilidades.

Estanque de agua

Lunes, 3 de octubre de 2011

El deleite del agua
Un elemento acuático, como un estanque, una fuente o un arroyo, hace mucho en un jardín, y puede convertirse en un punto focal casi hipnótico. La melodía apacible del flujo del agua y de sus burbujas oculta sonidos desagradables, y crea un toque campestre incluso en medio de la ciudad.
Si no se dispone de un curso de agua, es relativamente fácil crearlo. Se puede simular una corriente o una caída de agua con una sencilla bomba que haga circular el agua desde un estanque hasta un sitio más alto, desde el cual volverá a su origen a modo de arroyo. El estanque de la foto está pensado para que parezca una corriente que cae desde una roca saliente en el borde de un prado. Entre las piedras ponen su nota de color plantas locales como la oenothera amarilla “Ozark” y las amapolas rosadas. La flor silvestre rosada y la coreopsis lanceolada, detrás, se dan muy bien en suelos pedregosos de buen drenaje.
Este estanque de forma irregular, materiales rústicos y plantas silvestres locales armoniza con el diseño naturalista del jardín. En un diseño más formal, la refracción del agua puede aumentar la simetría de los elementos geométricos del jardín. Un estanque rectilíneo, oblongo o circular, sin más elementos que unos lirios de agua o una fuente central, funcionará como un espejo. Si no dispones de espacio para un estanque, prueba una fuente de pared cuyo chorro caiga en una pila.

Jardín de flores

Sábado, 1 de octubre de 2011

El tamaño de un objeto también se relaciona con la distancia, lo que puede ser útil para manejar el espacio. Cuanto más lejos del observador esté el objeto, mayor tendrá que ser para que se vea con claridad. Para que un jardín de flores impresione desde lejos, por ejemplo, tendría que tener al menos un ancho igual a la mitad de la distancia que lo separa del observador.
Estudia la dimensión relativa de cada objeto y cada planta de tu jardín para encontrar un equilibrio. Verás que las combinaciones agradables suelen ser las más armoniosas, y se componen de formas, texturas y colores relacionados.

Jardines hermosos

Jueves, 29 de septiembre de 2011

Un préstamo de la naturaleza
Una línea curvada, hecha con piedras de río en este jardín de Greenwich, Connecticut, quiere reproducir una corriente que fluye entre la hierba y alrededor de un grupo de pinos enanos de montaña y de matas de muguet. La ilusión se refuerza con los trozos de roca granítica, que imitan las márgenes de un río, y las flores elegantes del lirio blanco siberiano, que trae el recuerdo del ácoro o cálamo, propio de fangales y lagunas. Este cauce hace las veces de canal de drenaje.

Jardín urbano

Miércoles, 28 de septiembre de 2011

Proporciones y escalas
La proporción es la relación de tamaño entre las partes de un todo: por ejemplo, las dimensiones de un árbol en comparación con el tamaño de un bosque. La escala es la medida de un objeto o espacio en relación con otro. En un jardín, relacionamos el tamaño de los objetos y de los espacios ante todo con el tamaño de nuestros propios cuerpos. Con esta referencia, las plantas de un jardín de rocas son pequeñas, y una secuoya es enorme.
Los diseñadores saben que los principios de la proporción contribuyen a definir el ambiente de un jardín. Por ejemplo, si la altura del elemento vertical más grande de un jardín, como puede ser un muro o una verja, es mayor que la mitad del ancho del propio jardín, el efecto será de encierro. Por lo tanto, en un jardín urbano pequeño, rodeado por edificios de pisos, lo sensato será plantar árboles pequeños y arbustos que estén en proporción con las dimensiones del lugar, para contrarrestar el efecto aplastante de los bloques vecinos. En cambio, si el jardín abarca una amplia superficie en torno a la casa, un espacio cercado con elementos verticales a escala humana, como un enrejado divisorio o un seto, produce un grato efecto de aislamiento y seguridad.
La escala humana no es el único baremo que se puede aplicar a la cuestión de las proporciones. La composición de cualquier jardín se basa en objetos relacionados entre sí por el tamaño. Las flores de una bordura casi siempre se disponen según la altura: las más bajas delante, y las altas detrás; un principio de diseño muy extendido manda que la altura de las mayores no debe superar la mitad del ancho de la bordura. La casa es un factor determinante de la escala, y los árboles y elementos estructurales circundantes no deben hacerla desaparecer ni quedar eclipsados por ella.