Archivo de la categoría ‘Arboles’

Plantacion de árboles

Jueves, 3 de mayo de 2012

ARBOLES.
Para plantar árboles a raíz desnuda, es necesario hacer un hoyo de a lo menos 50 centímetros cúbicos, si es que en ese espacio se ubican bien las raíces. En el centro se acomoda un pequeño montón de buena tierra, donde se asentará el árbol, dejando las raíces libres para que puedan iniciar un buen desarrollo. Se rellena con tierra esponjosa, ojalá de hojas y con la que se había sacado. Se riega inmediatamente, para que la tierra se acomode en torno a las raíces y afirme el arbolito. Se debe vigilar que no quede hundido, ni muy afuera. Se pisa alrededor para apretar la tierra y se vuelve a regar. Si el ejemplar va a recibir viento, o tiene más de un metro y medio, es conveniente poner un tutor, que puede ser una vara de coligue o un madero de 2 por 2 pulgadas, al que se debe amarrar con pita o cordel grueso no muy apretado. No se debe dejar taza en los árboles, ya que acumulan mucha agua y pueden podrirse.
Aquellos ejemplares jóvenes de paltos, Jacaranda, ceibo, ombi y cítricos deben cubrirse con paraguas de totora o con las cañas de maíz secas que indicamos en meses anteriores.
Es necesario también continuar con las podas de mantenimiento, retirando aquellas ramas secas o mal formadas.
Se pueden podar drásticamente los álamos y eucaliptos. En estos últimos, la labor se puede repetir cada dos o tres años, con el fin de conservar su forma y sus hojas nuevas redondeadas.
No pode los nogales castaños, damascos, cerezos, higueras, liquidámbar, ni los árboles de lento crecimiento.

ARBOLES DE HOJA CADUCA

Viernes, 27 de abril de 2012

ARBOLES DE HOJA CADUCA
Perales – manzanos – duraznos -nectarines – almendros – damascos -ciruelos – etc.
También están en época de poda de producción y mantención.
Este es el momento de elegir y comprar los árboles que se plantarán a fines de agosto y septiembre, de manera que la llegada de la primavera favorezca su crecimiento y desarrollo.

Podas de paltas

Miércoles, 25 de abril de 2012

PALTAS
La producción de paltas de variedades de esta estación comienza a declinar y sólo quedarán aquellas más tardías. Terminados los frutos, debemos hacer la poda de mantención, cortar ramas quebradas, ganchos deformes o torcidos y luego proceder a una primera fertilización, de modo de preparar el árbol para la temporada siguiente.

Plantas en jardines

Jueves, 3 de noviembre de 2011

Algunos conjuntos de perennes, anuales y bulbos se han venido usando durante un tiempo lo bastante largo para que se los considere clasicos. Una de estas combinaciones, adecuada para un arriate que tenga sol parcialmente, se verá en el plano que se explica en el apartado «Encanto primaveral a lo largo de un camino», en páginas posteriores. Este diseño une los bulbos clásicos de la primavera (narcisos, rompenieves y tulipanes) a las perennes tradicionales (dicendras, peonías y azucenas) y cubre los espacios con anuales ampliamente conocidas (alegría de la casa).
Para mantener un color determinado en toda la estación, existen varias combinaciones. En la gama del azul al azul purpúreo, se puede recurrir en primavera a los crocos, lirios, ceanotos y anémonas; para principios del verano, a las campanillas, gencianas y hierba de gato; para el verano, a las espuelas de caballero, espliego y lobelia; para finales del verano, al acónito, agerato y áster.
En muchos de los arreglos que se hacen con anuales y con perennes, se integran plantas de follaje llamativo para que sirvan de telón de fondo o llenen espacios vacíos. Una posibilidad interesante es la que brinda el ricino (anual), que crece con relativa rapidez, y alcanza una altura de 2.50-3 m, a la vez que exhibe hojas elegantes, lobuladas, de color verde oscuro. El acanto es una perenne de 45 a 120 cm de altura, que tiene hojas ásperas y muy perfiladas. En el diseño de un macizo de colorido continuo, que se analiza en páginas siguientes, una anual como el coleo se une a perennes como la artemisa o la Hasta. Las especies de coleo híbrido ofrecen una amplia variedad de hojas brillantes, y son ideales para llenar espacios en breve tiempo, pues crecen rápidamente. Las hojas suaves y plateadas de las diversas especies de artemisa suavizan las transiciones entre colores fuertes. Las variedades mas altas se transforman en un buen complemento para las flores de tonos oscuros e intensos, y las de menor altura son excelentes para setos bajos.
Las hojas de Hosta están entre las más independientes y ornamentales de las perennes que toleran la sombra, y van desde las lisas a las de nervaduras muy marcadas, y de los tamaños reducidos a los muy grandes. Su colorido puede ser pleno, en una amplia diversidad de matices, que incluyen el verde amarillento claro, el azul y el verde, ademas de versiones con puntos de tono contrastante. La mayoría de las variedades de Hosta dan flores de tono azul lavanda o blancas, similares a las azucenas, y algunas de ellas tienen fragancias dulces muy delicadas.
También los bulbos brindan el interés y el contraste de su follaje en la composición de un arriate o de un macizo. Sus hojas largas, elegantes y por lo común lisas se diferencian de las de la mayoría de las anuales y de las perennes por su textura y por su forma recta o arqueada. Las hojas lanceoladas del lirio y de la crocosmia son un complemento atrayente para las matas de perennes como la Hosta.

Chamaecyparis obtusa nana

Lunes, 11 de julio de 2011

Nombre científico
Chamaecyparis obtusa nana. Nombre común Ciprés hinoki.
habitat
América del Norte, Japón y Taiwán.
Familia
Cupresáceas.
Es una Conifera de porte pequeño. Posee ramas aplanadas, en forma de abanico, y hojas escamiformes, obtusas y de color verde intenso. La corteza es marrón rojiza, gruesa y estriada. Los frutos son conos globosos o subglobosos de color pardo con un mucrón en el centro.

El Lapacho

Miércoles, 6 de julio de 2011

El Lapacho es una de las especies autóctonas de mayor belleza. Al final del invierno, cuando quedan pocas flores en los bosques, el árbol florece y luce una fina ramificación que parece enredarse en una gran nube rosada.

Jacaranda mimosifolia

Viernes, 24 de junio de 2011

Nombre científico
Jacaranda mimosifolia. Nombre común Jacaranda o Tarco.

Habitat
Sudamérica. Noroeste de la Argentina (selva de yunga), selvas subtropicales de Brasil y Bolivia. Familia Bignoniáceas.

Es un árbol de gran porte. Su follaje es tardíamente caedizo. Las hojas son opuestas, compuestas, de entre 10 y 12 pinas primarias (a su vez divididas en 10 a 30 pares de folíolos).

Bosque de bambues

Martes, 14 de junio de 2011

En verano, un bosque de Bambúes da sensación de frescura; en otoño, las hojas danzan al compás del viento; durante el invierno, las plantas impactan por su fortaleza, y al llegar la primavera, la combinación de brotes nuevos y viejos brinda un espectáculo de colores contrastantes.

Jacaranda

Miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cuando Dios distribuyó su Creación, nuestro país recibió los más bellos árboles de flor. Uno de los más hermosos es, sin duda, el Jacaranda, que por la textura de su fronda delicada como hojas de helécho y, sobre todo, por el azul violeta de sus flores, ha trascendido nuestras fronteras y se lo cultiva en casi todo el mundo. Inclusive, aunque con asombro, lo hemos visto integrando el repertorio de un libro europeo de plantas de interior.
Proviene de la selva tucumano-boliviana, que avanza en el NO de Argentina como una estrecha cuña de norte a sur, atravesando Jujuy y Salta y llegando hasta el sur de la provincia de Tucumán. Se ha difundido de la mano del hombre por todo el territorio -hasta donde las heladas lo permiten- y caracteriza hoy muchos sitios de la ciudad de Buenos Aires, donde con sensibilidad fue introducido por el tan justamente admirado paisajista francés Carlos Thays a principios de siglo.
Su nombre científico es Jacaranda mimosifolia aunque tiene sinónimos como ovalifolia y chelonia y sus nombres comunes son «tarco» y «Jacaranda».
En Buenos Aires se comporta como un árbol de follaje semi-persistente reteniendo, durante el invierno, sus hojas divididas en folíolos que le dan un aspecto plumoso, sobre ramas algo caedizas de un alto valor plástico. La sombra que proyecta no es muy densa y puede utilizarse como árbol aislado o formando grupos o alineaciones. En ejemplares viejos, el tronco llega a ser algo tortuoso, con estrías finas y de corteza color grisáceo. Su valor más característico es su floración azul violácea, parecida a una bignonia (el Jacaranda pertenede a la familia de las bignoniáceas), que aparece en las ramas desnudas antes de la foliación, lo que acentúa el efecto de color por su pureza. Las flores que caen al piso pueden aportar un valor plástico adicional, sobre todo sobre la granza cerámica de algunas viejas plazas de Buenos Aires. Los colores se ven intensificados, ya que el naranja de la granza es complemen-
tario del azul de las flores. Este efecto puede disfrutarse a pleno en la plaza Rodríguez Peña y, les aseguro, vale al menos una fotografía, para quienes no se animen a tomar los pinceles.
Se asocia muy bellamente con las palmeras, tanto Phoenix como «pindó», formando conjuntos más hermosos aún si agregamos la presencia de una Magnolia grandiflora.
Desarrolla en todo tipo de suelo pero tiene el inconveniente de helarse cuando es muy joven, por lo que recomiendo protegerlo en los primeros inviernos. Aunque parezca disfrazado como una momia, se envuelven las ramitas con una larga tira de papel y tratamos de no abrir juicios estéticos hasta la próxima primavera. Llega a tomar una altura de 7 a 8 m en una docena de años aunque ejemplares muy viejos superan los 15 m. Al plantarlo, debe tenerse en cuenta, entonces, su tamaño adulto -que no es pequeño-, la persistencia de sus hojas en invierno y el hecho de que no es conveniente podarlo, ni siquiera levemente, porque se arruinaría la floración del año siguiente.
Desde agosto hasta comienzos de la primavera va perdiendo las hojas y florece en noviembre sobre las ramas desnudas, que vuelven a poblarse de hojas en diciembre. Como si fuera poco, tiene otra floración diferente en verano, con todo el esplendor de su follaje.
Lo ataca una cochinilla, asqueroso bicho que enferma también a los aguaribay de Buenos Aires -ante la indiferencia de los responsables- por lo que deberá vigilarse su salud y, en caso de que aparezcan, contraatacar con aceite emulsionable mezclado con un insecticida sistémico.
Se reproduce fácilmente por sus semillas aladas, que se encuentran en el interior de los frutos secos y maduros. Así que le propongo sembrar este año unas cuantas y, si tiene la posibilidad, plantar algunos de estos bellos árboles, con una separación de por lo menos 10 m entre uno y otro, para que desarrollen plenamente.

«Árbol de Júpiter» Lagerstroemia indica

Jueves, 12 de agosto de 2010

«Árbol de Júpiter» Lagestroemia indica

Este árbol de porte pequeño, que florece en este mes, es conocido como árbol de la china.
Florece en racimos apretados, localizados en los extremos de las ramas. El color de la flor tiene distintos tonos dentro del rosa-rojo-liláceo. La corteza es muy fina y el tronco liso.
Este árbol suele ser sometido a podas fuertes durante el invierno, pero se recupera fácilmente emitiendo ramas jóvenes vigorosas que darán la siguiente floración.
No es exigente en suelos, aunque prefiere suelos ricos y frescos.
Si estás pensando en un árbol singular para una zona despejada de tu jardín, no dudes en plantar una Lagestroemia, es uno de los árboles que más ilusión te hace ver florecer, ya que es uno de los últimos de la temporada, lo podemos comparar con la traca final de un castillo de fuegos artificiales.